Empecemos entendiendo un poco nuestro cabello

La caída capilar es un problema que afecta a una parte importante de la población y por la que existe una gran preocupación. En el día a día nos encontramos con cabellos en el cepillo, en nuestra propia ropa o en la almohada. Esa caída del pelo es completamente normal. Pero puede suceder que se pierda grandes cantidades o que el cabello se vea debilitado. En este punto es cuando debemos determinar las causas de la caída del pelo y ponerle una solución.

Nuestra melena tiene alrededor de unos 100.000 cabellos de media y pasa por diferentes fases, teniendo una vida limitada entre 2 a 6 meses, por lo que es natural que al final el pelo se caiga y sea reemplazado por cabello nuevo.  Se considera una caída anormal del cabello cuando es superior a 100 cabellos al día ya que correspondería con el porcentaje de cabello que se encuentra en la fase final de su ciclo de vida.

Para entender un poco mejor el ciclo de vida del cabello, explicaremos brevemente las tres fases por la que pasa:

  • Fase de crecimiento: Anágeno. El cabello crece a razón aproximadamente de 1cm al mes.
  • Fase de transición: Se trata de una fase de reposo para el cabello, no se observan cambios en la longitud ni forma.
  • Fase de regresión: Telógeno (menos del 20% del cabello se encuentra en esta fase). Fase donde le cabello se cae, existiendo una pérdida de 80 a 100 cabellos al día.

Este ciclo del cabello puede verse alterado, por ejemplo, debido a la exposición solar (por ejemplo, en verano, lo que provoque la posterior caída en otoño), ciertos medicamentos, el embarazo o la lactancia, entre otros.

Se puede diferenciar tres tipos de causas de caída de cabello:

  • Causas genéticas: es la más común y afecta más a los hombres que a las mujeres. Se conoce como alopecia adrogenética. En este caso, la fase de crecimiento es más corta, por lo que el pelo es más débil y se cae más rápido. En un principio empieza a caerse el cabello en la región frontal y lateral y más tarde por la parte de atrás. Suele afectar hasta un 50% de los varones de 50 años.

A diferencia de los hombres, en las mujeres la pérdida es más difusa y no suele perderse todo el pelo de la región frontal, como en el caso del varón. Se afecta principalmente la zona parietal, temporal y occipital.

Además en el caso del patrón femenino es importante saber si existen trastornos menstruales, hirsutismo, acné o seborrea que pueda indicarnos que existe la posibilidad de que nuestra paciente presente hiperandrogenismo. En este caso, remitiremos a nuestra paciente al médico con el fin de que tenga el tratamiento hormonal más adecuado para ella.

  • Pérdida difusa del cabello: en este caso, se produce una caída repentina del pelo, el cual se hace más fino y el cuero cabelludo más visible. Esto no quiere decir que siempre tenga que existir zonas sin cabello. Entre las causas más comunes nos encontramos el uso de quimioterápicos en el tratamiento contra el cáncer, alteraciones hormonales, déficit de proteínas o vitaminas así como puede ser secundario a estrés emocional, después de parto, etc. Puede ser frenada rápidamente si se instaura el tratamiento adecuado.
  • Alopecia areata: más comúnmente llamada como calvas, se trata de placas redondas sin pelo que se forman con relativa rapidez. Suele afectar a niños y a jóvenes y puede volver aparecer años más tarde. No se conocen las causas de este tipo de caída pero se cree que puede tratarse de una reacción autoinmune en la que existe una respuesta equivocada del cuerpo contra el propio cabello. 

En la mayoría de los casos la caída del pelo es reversible, siempre que se detecte el factor causante y pueda ser tratado. Con frecuencia, no se requiere de tratamiento médico.

¿Cuál es la mejor forma de cuidar nuestro cabello?

Con respecto al cuidado del cabello, el lavado debe ir acorde a la necesidad de cada persona, no por lavarlo con menor frecuencia, se caerá menos. Se debe utilizar un champú que respete el pH, no sea agresivo y no dañe el cuero cabelludo. Además, se debe intentar evitar el uso frecuente del secador, tintes o permanentes, planchas de pelo, etc., puesto que debilitan el pelo y favorece su rotura. También se debe evitar los peinados con recogidos excesivamente tensos, ya que se ha observado casos de alopecia por tracción.

La caída del pelo se puede frenar con tratamientos adecuados

Sin lugar a duda, el tratamiento más eficaz es evitar la causa, pero esto no siempre es posible o suficiente. En este caso, se debe recurrir a un tratamiento bajo la supervisión de un especialista.

Dentro del tratamiento tópico, el que ha obtenido mejores resultados ha sido el minoxidil, en el caso de la Oficina de Farmacia, minoxidil al 2%. Su aplicación será 1ml/12h sobre el cuero cabelludo seco, extendiéndolo con las yemas de los dedos, durante un mínimo de 6 meses. Los efectos se empiezan a apreciar a los 4 meses. Es importante evitar su aplicación en heridas abiertas o dermatosis. Con respecto al tratamiento oral, el más eficaz es la Finasterida que trata la causa directamente en el caso de la alopecia androgenética.

Se recomienda el uso de un champú anticaída que incorporen además sustancias vasodilatadoras y rubefacientes naturales, como el extracto de Ginkgo biloba, Ginsenósidos de Panax ginseng, alcanfor y otros ingredientes, además extractos energizantes y estimulantes como la sericina o fosfoflucoproteinas que potencien y complementen el tratamiento recomendado. 

Cuando se trata de una alopecia secundaria a déficit vitamínico, resulta eficaz tomar complementos vitamínicos para contrarrestar los déficits y cubrir las necesidades.

La administración de nutrientes capilares como la cistina, creatina, vitaminas del grupo B y minerales, puede resultar muy beneficiosa en pacientes con estados carenciales, especialmente aquellos que estén realizando dietas, los que pasen por situaciones de estrés o, incluso, los deportistas.

Esperamos que haya sido de ayuda toda esta información y si tienes alguna duda o comentario, no dudes en pasar por nuestra farmacia en Baeza y te resolveremos cualquier duda en persona.